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martes, 25 de septiembre de 2012

DISEÑO GRAFICO DIA DEL MAESTRO


La educación hace a la gente fácil de dirigir pero difícil de manipular, fácil de gobernar pero imposible de esclavizar;  educa a un niño con valores y no  necesitaremos cárceles para los hombres, no llenes de información sus cabezas, enséñales a razonar para que sean capaces de crear; no los pongas en un molde para que todos aprendan por igual, libéralos para que sean auténticos y únicos, apóyalos individualmente para desarrollar sus talentos el mundo necesita nuevos genios, nuevos líderes, nuevos artistas, nuevos seres humanos que terminen de inventar lo que otros iniciaron; edúcalos para la paz y la fraternidad y habrás dejado un legado eterno. Recuerda maestro que tu primer deber es amar a tus alumnos, no descuides a ninguno, nunca sabrás quien de ellos superará tus expectativas, procura pronunciar solo palabras de elogio y superación, ya que  inspiraras a las nuevas generaciones!!...

Dale un buen libro, la lectura le enseñara a pensar y el pensamiento lo hará libre, libéralo de sus barreras y tendrá alas para llegar a la cima del mundo!!!.
 
LOS NIÑOS APRENDEN

Si los niños conviven con las críticas,
aprenden a condenar.

 
Si los niños conviven con la hostilidad,
aprenden a pelear.

 
Si los niños conviven con el miedo,
aprenden a ser cobardes.

 
Si los niños conviven con la compasión,
aprenden a compadecerse de sí mismos.

Si los niños conviven con el ridículo,
aprenden a ser tímidos.

 
Si los niños conviven con los celos,
aprenden lo que es la envidia.

 

Si los niños conviven con la vergüenza,
aprenden a sentirse culpables.

 

Si los niños conviven con la tolerancia,
aprenden a ser pacientes.

 

Si los niños conviven con el estímulo,
aprenden a estar seguros de sí.

 
Si los niños conviven con el elogio,
aprenden a apreciar.
 

Si los niños conviven con la aprobación,
aprenden a gustarse a sí mismos.

 
Sí los niños conviven con la aceptación,
aprenden a encontrar amor en el mundo.

 
Si los niños conviven con el reconocimiento,
aprenden a tener un objetivo.

 
Si los niños conviven con la generosidad,
aprenden a ser generosos.

 
Si los niños conviven con la sinceridad y el equilibrio,
aprenden lo que son la verdad y la justicia.

 
Si los niños conviven con la seguridad,
aprenden a tener fe en sí mismos y en quienes los rodean.
 

Si los niños conviven con la amistad,
aprenden que el mundo es un bello lugar donde vivir.

 
Si los niños conviven con la serenidad,
aprenden a tener paz mental.

 
¿Con qué están conviviendo tus hijos?

Dorothy L. Nolte
 

Este poema de Nicanor Parra, resumen la naturaleza del maestro; los que hemos tenido la fortuna de tener buenos maestros los recordamos con cariño sincero, también lo hubieron malos, aunque en este artículo es mejor no hablar de ellos; un profesor solo enseña, un maestro deja huella; un profesor nos enseña a resolver los problemas de los libros y un maestro nos enseña a afrontar los retos de la vida.

Autorretrato

Considerad, muchachos,
Este gabán de fraile mendicante:
Soy profesor en un liceo obscuro,
He perdido la voz haciendo clases.
(Después de todo o nada
Hago cuarenta horas semanales).
¿Qué les dice mi cara abofeteada?
¡Verdad que inspira lástima mirarme!
Y qué les sugieren estos zapatos de cura
Que envejecieron sin arte ni parte.

En materia de ojos, a tres metros
No reconozco ni a mi propia madre.
¿Qué me sucede? -¡Nada!
Me los he arruinado haciendo clases:
La mala luz, el sol,
La venenosa luna miserable.
Y todo ¡para qué!
Para ganar un pan imperdonable
Duro como la cara del burgués
Y con olor y con sabor a sangre.

¡Para qué hemos nacido como hombres
Si nos dan una muerte de animales!

Por el exceso de trabajo, a veces
Veo formas extrañas en el aire,
Oigo carreras locas,
Risas, conversaciones criminales.
Observad estas manos
Y estas mejillas blancas de cadáver,
Estos escasos pelos que me quedan.
¡Estas negras arrugas infernales!
Sin embargo yo fui tal como ustedes,
Joven, lleno de bellos ideales,
Soñé fundiendo el cobre
Y limando las caras del diamante:
Aquí me tienen hoy
Detrás de este mesón inconfortable
Embrutecido por el sonsonete
De las quinientas horas semanales