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martes, 11 de marzo de 2014

CLASES DE SUEÑOS

Los sueños nacen por la estimulación de la corteza cerebral que provocan las ondas en espina, formadas en el puente del tronco cerebral. La clase de sueños que tenemos refleja la clase de funciones que realiza el cerebro habitualmente. Algunos músicos que han perdido la vista siendo niños no tienen sueños con figuras pero sueñas música. Las clases de sueños del cerebro pueden ser:
 
1- Sueños con imágenes.
Se originan en el centro parietal del hemisferio derecho, donde se reciben las informaciones visuales y se realiza su comprensión. Las imágenes que afloran son vividas, pero su contenido es fragmentario e incoherente.
 
2- Sueños con música.
Nacen en el centro auditivo del hemisferio derecho, que controla la comprensión musical.
 
3- Sueños con recuerdos del pasado.
Se forman en el hemisferio temporal del hemisferio derecho, que se encarga de los recuerdos visuales. Si esta zona se estimula eléctricamente, los recuerdos giran vertiginosamente, como un caleidoscopio.
 
4- Sueños de movimiento.
Tienen origen en el centro motor, que dicta las órdenes para el movimiento de los músculos.
 
5- Sueños con sensaciones epidérmicas.
6- Sueños con sabores.
7- Sueños sexuales.
Se forman en el centro sensorial corporal. Se trata del área que reacciona a las sensaciones táctiles, dolorosas y otras que se reciben a través de la piel y de las articulaciones.
 
8- Sueños en los que se oyen conversaciones.
Se originan en el centro auditivo del hemisferio izquierdo, que es el que controla la comprensión del lenguaje hablado y de los sonidos.
 
9- Sueños en los que se "perciben" olores.
Se forman en el centro olfativo.
 
10- Sueños que incluyen emociones.
Nacen en el hipocampo, la parte del cerebro que controla las emociones y los actos instintivos.
 
11- Movimiento ocular.
Está en el centro ocular central, que es el que hace que el ser humano mueva los ojos hacia un punto determinado del campo visual. El movimiento ocular del sueño Rem sigue las escenas que se desarrollan en el interior del cerebro, pero esto no quiere decir que las imágenes sean proyectadas sobre la retina. Los ojos, que se mueven con la actividad del cerebro, finalizan el movimiento automáticamente.
 
12- Hablar en sueños.
Se habla en sueños por reacción del centro de control de lenguaje articulado de Broca, que, situado en el hemisferio. izquierdo, domina la producción del lenguaje.
 
¿Cuáles son los temas protagonistas de nuestros sueños? A esta pregunta responden los especialistas que se han encargado de recopilar material onírico, como Calvin S. Hall, director de un Instituto de Investigación de los Sueños en Miami, Fred Snyder, David Foulkes o Milton Kramer. Hall, que recogió más de 10.000 sueños, observó que los niños, en un 30-45 por ciento de las veces sueñan con animales. En el 44 por ciento de los sueños se hallan presentes miembros de la familia, y en un 29 por ciento éstos aparecen muertos, perseguidos o amenazados; porcentaje que se reduce al 8 por ciento cuando se trata de los propios soñantes.
 
El 5 por ciento se refieren a caídas en el vacío y entre el 1 y 6 por ciento muestran escenas sexuales. Las sensaciones de pena o desgracia, con un 46 por ciento, son más frecuentes que las de bienestar o éxito, con apenas un 17 por ciento. Entre las emociones el primer lugar lo ocupa la angustia (14 por ciento), y el último la vergüenza (1 por ciento). Los sueños abundan mucho más en situaciones de juegos, deportes o bailes que en el trabajo.
El escenario preferido es el interior de una casa (más del 30 por ciento) y, dentro de ésta, por orden decreciente el cuarto de estar, el dormitorio y la cocina.
 
En otro curioso estudio en el que participaron científicos norteamericanos y japoneses, y en el cual se recogieron más de 7.000 sueños, se observaron muchas más similitudes que diferencias, hecho curioso teniendo en cuenta la diferencia de ambas naciones. Por ejemplo, el 80 por ciento tuvo sueños de «caer al vacío», y más del 50 por ciento con la muerte de algún ser querido. Es también notable que los sueños que más coincidencias registraran fueran entre personas del mismo sexo, aun siendo de distinto país, mucho más que entre los sexos distintos de la misma nacionalidad.